No presidencializar todo

Hace casi un mes, fruto de la publicación de una encuesta sobre preferencias presidenciales y de la publicitada disponibilidad de algunos para asumir desafíos presidenciales, la periodista y ex candidata presidencial Beatriz Sánchez, llamó a no “presidencializar” el plebiscito del 25 de octubre venidero.

Le encuentro razón y le deseo suerte.

Pero el problema es que es inevitable.

Chile está presidencializado desde la raíz. Todo gira en torno al Presidente. No me gusta, pero como ha señalado al menos Hugo Herrera, profesor de la Universidad Diego Portales, intelectual que algunos definiría como “de Derecha” , Chile se ha construido desde la Presidencia de la República. Para mí, eso es algo que lamentar, por lo que “a confesión de parte…”.

Como una pirámide inversa, se ha construido desde su cúspide. Un poco basado en el mito platónico del rey sabio, sólo que sin corona. Eso no es defecto de esta Constitución. Es así desde Portales.

Nuestra Constitución no está diseñada para dar cauce a la deliberación ciudadana, sino para asegurar la gobernabilidad. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo.

De ahí que el deseo de Beatriz sea algo tan lindo como imposible.

El problema, entonces, no es el catálogo de derechos contemplado en el texto constitucional vigente, ni la subsidiariedad. El horrocrux, el anillo que debemos echar al volcán, es la figura de ese super-árbitro por sobre las clases que es el Presidente de la República.

Gollum es la figuración trágica de aquello en que nos convertimos en la búsqueda del poder